El paso a paso de un plan de mejora continua para tu negocio

plan de mejora continua para tu negocio

El plan de mejora continua es ese gran olvidado en muchos negocios, especialmente los pequeños. No obstante, todos los grandes grupos lo ponen en práctica y por algo será, así que,  ¡Aprende de los grandes!  ¿Por qué crees que Nike pasó de vender zapatillas en el maletero de un coche a convertirse en lo que es hoy? Porque aplicaron estrategias de mejora continua a su negocio.

Cómo armar tu plan de mejora continua

La buena noticia es que tú también puedes hacerlo y no es difícil.  Empieza por...

Planificar

Mira en qué punto te encuentres ahora y establece un objetivo realista (es importante definir hacia dónde vas). Identifica con qué infraestructura y herramientas cuenta tu negocio  o cuánto dinero neto genera. Márcate tus metas y sus plazos. Por ejemplo: «Quiero generar  un 20 % más de beneficios al mes», «quiero aumentar la visibilidad de mis productos, por ello voy a recurrir a estrategias de marketing digital durante un año», «voy probar delegando  x tareas  durante 6 meses para optimizar el tiempo y poder centrarme en otras tareas». Además, la planificación te ayuda a identificar posibles problemas u obstáculos.

Elige los métodos que usarás para dar vida a tu plan de mejora continua: contratar a alguien que maneje bien tus redes sociales, invertir una pequeña parte del sueldo en ir ampliando el local, instalar un software TPV de gestión integral que automatice los cobros y te libere más tiempo...

Actuar

¡No lo dejes escrito sobre el papel! Hazte una promesa a ti mismo y no te falles. Tan pronto como tengas tu plan diseñado, empieza a darle forma. Haz las entrevistas necesarias para dar con esa persona cuyas habilidades te serán de ayuda, empieza a comparar las tarifas y condiciones de  empresas de reformas o agencias de marketing.  ¡O busca esa agencia experta en pasarelas TPV que automatice los procesos de tu negocio!

La clave del plan de mejora es la constancia. Da igual lo que tarden en llegar los resultados (que llegarán). Lo importante es que no dejes de actuar.

Control

No quites el ojo del proceso. Ya has decidido poner tus estrategias en marcha. ¡Enhorabuena! Pero ahora no te descuides y mira constantemente si tu plan va devolviendo pequeñas mejoras. Ve anotándolas, por pequeñas que sean y, compara esos logros con la situación anterior al poner el plan en marcha.

El plan, por sí mismo, no es infalible. Hacer un seguimiento de las acciones y resultados aumentará tu probabilidad de lograr el objetivo. Recuerda, todo lo que no se mide no se puede mejorar.  Si hay algo que no va como esperas... ¡toca pasar al siguiente paso!

Ajuste

¿Si las cosas van mal, quiere decir que hay que abortar el plan? ¡Ni hablar! Simplemente, se trata de reajustarlo. Si un empleado te ha fallado, seguro que hay otro más capacitado, si una estrategia de marketing no ha calado en tu público, quizás otro enfoque sí lo haga. ¿Una reforma no ha ido como esperabas? Date un tiempo para volver a intentarla dentro de unos meses.

También puede darse el caso de que el plan haya arrojado resultados positivos pero se haya estancado. En esto consiste el plan de mejora continua, piensa qué cambios puedes hacer para seguir creciendo. O, quizás en su transcurso se te ha ocurrido otra idea para mejorar la calidad de tus productos, optimizar procesos o reducir los tiempos de algunas tareas. Reajusta el plan las veces necesarias.

¿Te has decidido poner en marcha un plan de mejora continua? Comienza por automatizar tu punto de venta. ¡Opta por un software TPV de gestión integral!

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